Hoy, en el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, una cifra causa estupor: el diagnóstico aumentó un 6000% en 30 años, según reveló el médico psiquiatra (MN 81.138), Christian Plebst. Este número interpela y se convierte en una oportunidad para reflexionar sobre los avances y desafíos que aún enfrentan las personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA).
El especialista explicó en Infobae en vivo por qué creció en forma exponencial la identificación de casos y cuáles son hoy las mejores herramientas para tratarlo.
“Hoy el autismo técnicamente es una pandemia y llama mucho la atención para los que estamos hace 30 años en esto, la falta de reacción. Porque estamos viendo algo que está aumentando exponencialmente. Pero para analizar al fenómeno del autismo tenemos que entender de antropología, evolución, psicología, biología y medicina. Porque el autismo en realidad es un síndrome conductual”, explicó Plebst.
Las múltiples causas del autismo
Y agregó; “Si un niño aletea, si se aísla y se aleja porque está desbordado, deja de aprender durante los primeros 6 años. Eso evidencia una reacción secundaria del sistema nervioso central o del aprendizaje, porque algo más le está pasando en cómo se está configurando su cerebro”, definió.
“Cuando decimos autismo hablamos de múltiples causas, puede tener causas principalmente genéticas, congénitas, biológicas o una predisposición genética biológica y determinados factores de riesgo del entorno que se van sumando eventualmente que hacen que ese niño claudique en su capacidad de autorregularse y estar en paz para poder aprender. Allí el cuerpo y la mente de ese niño necesitan la autoestimulación para regularse, porque no puede organizar la información que le viene de afuera por sí solo”, señaló Plebst.
El experto explicó que el crecimiento del autismo hoy en día se explica en que un 40% del aumento tiene que ver con que sabemos más y podemos detectarlo y diferenciarlo de otras patologías o síndromes.
“Cada niño necesita una meticulosa semiología y análisis clínico para ver si tiene más peso biológico, más peso genético o más peso ambiental, porque quizás, la gota que rebalsa el vaso es cómo ha cambiado el paisaje de la infancia y la crianza en los primeros tres a seis años. Ahí, tenemos que mirar el aumento del uso de la tecnología antes de tiempo, por ejemplo”, describió.
“Ahí hay que aclarar que el exceso de pantallas no es causa directa de autismo, pero un niño que no está conectando bien su cognición con su cuerpo, con su planificación motriz, aumenta la desconexión de la mente con el organismo. Hoy muchos niños tienen primariamente dificultades prácticas para sentir el cuerpo, yo tengo que sentir el cuerpo primero para poder hacer algo”, sostuvo Plebst, que precisó que existen 80 genes identificados relacionados con el autismo.
“Lo que esos genes nos están diciendo es que hay distintas áreas del cerebro que no están funcionando bien en relación a cómo el cerebro integra o procesa la información. Un niño puede nacer con una dificultad para que el cerebro integre, procese y module toda la información que recibe, que es millones de megabytes de información auditiva, visual, táctil, vestibular, de equilibrio, etc, y el cerebro tiene que estar en milisegundos organizando todo para responder”, se explayó.
Plebst también precisó que el aumento de los casos de autismo detectados desde los años 80 responde a que hay una suma de factores muy sutiles que a lo largo de casi los últimos 100 años se van sumando en el organismo humano.
“Si hoy sumás que esa mamá está estresada porque no deja de trabajar hasta el último día, que el espermatozoide del papá ya es menos dinámico, que el bebé nace por cesárea y no pasa por el canal vaginal que le otorga defensas naturales, que la mamá no puede amamantar o recibe leche de fórmula por equis causa. Y que eso le provoca reflujo, el reflujo le altera la microbiota intestinal. O si recibe muchos antibiótico, éste hace que la flora intestinal no se siembre. Entonces se van sumando un montón de factores de riesgo”, describió el profesional.
Como conclusión, Plebst afirmó que “hoy el autismo nos está diciendo como sociedad que tenemos que parar. Tenemos que ponernos de acuerdo porque lo bueno es que todo niño con autismo puede aprender con el debido tiempo, modalidad, ritmo y correcto proceso de aprendizaje”, sostuvo.
La entrevista completa al psiquiatra Christian Plebst
Estas declaraciones fueron realizadas en diálogo con Infobae en Vivo, durante el programa de la mañana, que cuenta con la conducción de Gonzalo Sánchez, Carolina Amoroso, Ramón Indart y Cecilia Boufflet.